Facial

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Preguntas frecuentes sobre facial

¿Por dónde empiezo si nunca he seguido una rutina facial?

Empieza con tres pasos básicos: un limpiador suave, una crema hidratante adaptada a tu piel y protector solar cada mañana. Mantén esa base tres o cuatro semanas para comprobar que la toleras bien. Después, añade un único sérum para tu preocupación principal, ya sea hidratación, manchas, arrugas o granos. Si incorporas varios productos a la vez y aparece una reacción, no sabrás cuál la ha causado.

¿Cómo sé cuál es mi tipo de piel?

Con una prueba sencilla: lávate la cara con un limpiador suave, no apliques nada y observa la piel una hora después. Si brilla en todo el rostro, es grasa; si solo en la zona T, mixta; si tira o se descama, seca, y si está cómoda y sin brillos, normal. La sensibilidad y la deshidratación pueden darse en cualquiera. Con ese dato, elige la textura de tu crema.

¿Qué productos faciales elijo si tengo la piel sensible?

Elige fórmulas cortas, sin perfume y pensadas para calmar y reforzar la barrera cutánea: un limpiador suave, un sérum calmante y una crema reparadora, además del protector solar. Introduce los productos de uno en uno y pruébalos antes varios días en una zona pequeña, como el lateral del cuello. Si las rojeces, el picor o el escozor persisten aunque simplifiques la rutina, consulta con tu dermatólogo.

¿Qué diferencia hay entre la rutina facial de mañana y la de noche?

La rutina de mañana protege y la de noche repara. Por la mañana basta con una limpieza suave, un antioxidante como la vitamina C, la hidratante y el protector solar. Por la noche conviene retirar bien protector y maquillaje, con doble limpieza si hace falta, y aplicar los activos renovadores, como los exfoliantes o los retinoides, que exigen protector solar de día y están desaconsejados en embarazo y lactancia.

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